Un día al
despertar me di cuenta que ya no estabas, sentí una tristeza inmensa en mi ser
como hace mucho tiempo no la sentía, me engañe a mí misma diciéndome que esto
sería pasajero, que todo pasa y que en algún momento este vacío ya no estaría.
Despertaba cada mañana pensando en ti, observado mi teléfono, mirando tu
fotografía y si estabas en línea o no. No me animaba a mandarte algún mensaje
ya que tenía un caos en la mente, en mis
sentimientos y en mi vida.
Recuerdo las últimas palabras que me dijiste y que jamás las olvidare “siempre voy a estar para ti". Pensé muchas veces renunciar a la vida que tengo para poder tenerte aunque sea por momentos, porque he entendido que no puedo amar a dos personas en verdad y se me nota, al parecer.
La distancia que
existe entre nosotros me hace perder la cordura, saber que no puedo verte,
tocarte, tenerte. Solo me queda vivir con esos recuerdos y dejar que el tiempo
haga lo que tenga que hacer como dices tú “las cosas pasan como tienen que
pasar” veremos que nos depara el destino.
Jamás te confesé
esto pero cuando partiste sentí que me abandonaste….sentí que una parte de mi
te la llevaste en tu equipaje.
Comentarios
Publicar un comentario